Kross regresó en diciembre de 2014, todavía bajo el nombre Street Store con ropa, juguetes, alimentos y un espacio para encontrarse con otras personas.
Esta segunda edición amplió una idea sencilla: una tienda podía ser mucho más que un lugar para recibir cosas; podía convertirse en un lugar para conversar, reconocer al otro y compartir.
El nombre cambió. La intención continuó.
