La carrera puso a miles de personas en movimiento. Las fotografías cuentan lo que ocurría alrededor.
Jesus Run llegó a Bogotá como una experiencia que mezclaba atletismo, recreación y fe. La primera edición en Colombia tuvo como punto de encuentro el Parque Metropolitano Simón Bolívar y abrió recorridos de 5 y 10 kilómetros.
El registro de grupo UP no intenta contar la competencia desde la línea de meta. Mira otra parte del día: la presencia junto a los participantes, los globos, una carpa, el escenario, las conversaciones y las fotografías con quienes se acercaban.
Una carrera puede medirse en kilómetros. Un encuentro también se recuerda por las personas que quedaron en el camino.
Entre camisetas rojas, colores vivos y el movimiento constante del evento, la jornada muestra una forma distinta de hacerse visible: estar en un espacio público, encontrarse con otros y compartir una identidad en medio de algo que ya estaba ocurriendo.