Antes de que el salón se llenara, hubo que llegar y preparar el lugar.
Las primeras fotografías muestran una mañana lluviosa, un vehículo junto al camino y equipos que empiezan a instalarse. Afuera todavía hay espacio vacío; poco después, la historia cambia de escala.
Adentro aparecen los niños. Hay filas de sillas, rostros atentos, manos levantadas y momentos de movimiento compartido. La cámara pasa de la preparación al encuentro y del encuentro a las personas.
Un lugar cambia cuando empieza a llenarse de personas.
Estas veinte fotografías recorren ese cambio sin añadir lo que las imágenes no cuentan: llegar, dejar todo listo, reunirse y compartir la mañana.